Necochea

Mientras la policia persigue a los quebrantadores de DNU, los chorros festejan en la calle


Decir que la delincuencia tomó las calles de Necochea no es novedoso, hasta suena a frase hecha como para hacer bulto en algún artículo periodístico, pero como decía el General, "la única verdad es la realidad", y la realidad es que salir a la calle y volver sin golpes y con todas tus pertenencias es prácticamente una utopía.

La pandemia y los famosos DNU presidenciales le vinieron como anillo al dedo a "la fuerza" para "forrear", maltratar y "verduguear" al vecino (generalmente víctima de todo tipo de delito). Perseguir a los quebrantadores de DNU es la razón de ser de la policía y cada día inundan los correos de los medios de comunicación informando al detalle cada una de las infracciones labradas. 

Los titulares de los partes de prensa enviados por la policía parecen un chiste: "En operativo conjunto entre DDI, las tres comisarías y el comando de patrullas decomisaron dos plantas de marihuana"; "Secuestraron cogollos en impresionante operativo"; "Detuvieron a cinco menores que robaron chocolates y dos cocas". Personalmente me dan ganas de patearles los testículos.

Mientras tanto semanalmente se produce en promedio el robo de 8 vehículos y otra cifra similar de motos y bicicletas de alta gama, pero sospechosamente este tipo de delitos no se esclarece. "Cada muerte de obispo" se realiza un allanamiento a algún desarmadero y el perejil que cayó en la redada se come unos días adentro.

Todos los días incontables publicaciones de víctimas de los motochorros piden ayuda a la comunidad en un intento de recuperar al menos la documentación robada; estos delitos, tampoco son esclarecidos y la mayoría de las veces no son denunciados ya sea por miedo a un nuevo ataque, (los delincuentes tienen tus datos personales, tu domicilio y hasta los de tus familiares) o bien por la resignación de saber que no se va a investigar.

"El zorro libre en el gallinero libre"

A raiz de la denuncia de un subcomisario en el 2018 se relacionó directamente a la cúpula policial de Necochea, con el jefe Jorge Mastropierro y Jorge Escurdia (en ese momento jefe de turno de la Departamental) a la cabeza con ciertos arreglos existentes entre delincuentes y autoridades de la departamental local, apuntando específicamente a “la organización delictual que manejan el comisario Mastropierro, Ezcurdia y otros funcionarios policiales”.

La denuncia incluyó la sospecha de coimas y relación de autoridades policiales en delitos de trata de personas y los motochorros que tienen a mal traer a los vecinos de Necochea.

Oportunamente Mastropierro fue sancionado por Auditoría General de Asuntos Internos de la policía de la provincia de Buenos Aires, con 60 días de cese laboral por enriquecimiento ilícito. Aparentemente el jefe policial no pudo justificar su cuantioso patrimonio ni las suculentas cuentas bancarias que aparecen a su nombre.

Mientras que Escurdia recibió una sanción de 45 días al ser relacionado con el robo y venta de combustible destinados a los móviles del comando de patrullas.

Vale destacar que gracias a la garantía constitucional regida por el principio "non bis in idem" ningún acusado podrá ser juzgado por el mismo delito por lo que las gravísimas irregularidades de los funcionarios policiales queda en una leve sanción administrativa.

Como nota al margen cabe destacar que un grupo de comisarios, subcomisarios y agentes de jerarquía apuntaron a la cúpula policial de nuestra ciudad radicando fuertes denuncias por amenazas y corrupción tanto en la Fiscalía Departamental, como en la Auditoría General de Asuntos Internos de la policía de la provincia de Buenos Aires. Dos años después Mastropierro sigue siendo el "Capo" máximo de la policía necochense y las causas presentadas en la justicia penal fueron archivadas.

Publicar un comentario

2 Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Algo huele a podrido en Necochea donde no están ajenos el poder político ni el judicial

    ResponderEliminar