Necochea

Tremenda ninguneada del concejal Bartolomé Zubillaga al presidente del Comité radical


 La truchada de la concejal radical Felicitas Cabretón genero un zimbronazo en la modorra pandémica de la clase política necochense. En un intento de defensa el Comité Emiliano Abásolo emitió un comunicado en el que se intenta combatir mierda con mierda.

En el mismo apuntan al concejal de "Nueva Necochea" Bartolomé Zubillaga de "declarar una comorbilidad a la que de acuerdo a los parámetros médicos exigidos a todas luces no encuadra" y expone que tampoco recibió su vacunación en el momento que se asignó. En su descargo el edil oficialista realizó una exposición pública de sus enfermedades y presentó comprobantes médicos, certificado por escribano público, al tiempo que aclaró que no se vacunó porque había recibido en una fecha cercana la vacuna contra la gripe y por recomendación médica no podía superponer con la vacuna contra el Covid-19.

Caliente como pipa, Zubillaga ninguneó a la conducción radical afirmando que "la Unión Cívica Radical en una nota firmada por dos personas que desconozco, que no se ni quienes son ni a que se dedican ni demás, pero que en un párrafo se les ocurre mencionar, arrogándose saber mucho de medicina, como que yo no tengo ninguna enfermedad, como que es muy visible que no la tengo y casualmente la obesidad es muy visible".

Manifestó su malestar "más allá de que los que firman son dos absolutos desconocidos" al entender que lo hicieron en nombre y representación de toda la Unión Cívica Radical. De amplia trayectoria en reconocidas instituciones locales, Zubillaga señaló que "cuando uno firma está representando una institución, y cuando yo firmaba no lo hacía Bartolomé Zubillaga, lo hacía con la sapiencia de que todos los asociados estaban de acuerdo con lo que estábamos mencionando".

"No puedo creer que el partido radical que se ha definido y bien como reservorio de la democracia, utilice un método casi nazi podríamos decir utilizando lo que Goebbels decía siempre en la parte de comunicación, mentir, mentir, mentir que algo va a quedar".

Ni Goebbels, ni Lenin, ni Churchill: ¡Plutarco!!

"Miente, miente que algo quedará": la ironía alcanzó a la apócrifa frase atribuída a personajes influyentes de la historia, hace que quienes la repiten, ingenuamente, la sigan cumpliendo. 

En el capítulo 4º del libro I de sus Obras morales y de costumbres, Plutarco la atribuye a Medion de Larisa, un ambiguo personaje que cinco siglos antes había sido consejero de Alejandro Magno: ordenaba a sus secuaces que sembraran confiadamente la calumnia, que mordieran con ella, diciéndoles que cuando la gente hubiera curado su llaga, siempre quedaría la cicatriz.

Entrevista a Bartolomé Zubillaga en TSN



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