Necochea

Dime quien te financia y te diré quien eres (y a que intereses respondes)

 



El Lazaro Baez necochense dice financiar la campaña de Eugenia Vallota

El financiamiento de los partidos políticos es el elefante en la cocina que nadie quiere ver y del que nadie habla.  La Ley 26.215,  reglamenta su financiamiento y  las campañas electorales e indica que los partidos políticos que presentan candidatos a cargos nacionales ejecutivos o legislativos, están obligados a rendir ante la Justicia Electoral dos balances financieros detallando los ingresos y egresos motivados por la campaña electoral, lo que deja afuera del radar a las expresiones municipales.

Los dineros en la política representan un reto y desafío a la hora de controlarlos, si bien en los últimos años se ha avanzado en las intenciones de transparentar la financiación y quienes son los aportantes y también para lograr una mayor equidad  entre los tanques de la política y los pequeños partidos en la distribución del financiamiento público a cargo del Ministerio del Interior.

Es imposible negar "la cancha inclinada" a favor del oficialismo que cuenta con una caja ilimitada y todo un aparato de comunicación (público y privado) al servicio de su propia campaña electoral.  A ello se le suma el uso electoral a discreción de la publicidad oficial.

La pregunta del millón es cómo se financian las expresiones locales de los diferentes espacios políticos que salvo la excepción de "La Transformadora" ninguno blanquea o ha blanqueado de dónde salen los recursos para sostener las campañas electorales que en muchos casos hacen alarde y ostentación de fondos contantes y sonantes.

El "fitito" y las rifas

La Agrupación Comunal Transformadora es, sin riesgo a equívocos, el único espacio político en nuestra ciudad que ha blanqueado la procedencia de sus recursos y el uso de los mismos.

El "fitito" naranja que recorrió el distrito de punta a punta fue durante un par de campañas la vedette de "La Transformadora" y los gastos surgidos se cubrieron con rifas, venta de empanadas y aportes de los propios candidatos. Al final de campaña presentan un riguroso balance en el que muestran gastos y recursos. 

Nada es gratis en este puchero

Necochea no es la excepción y más de una vez hemos sido testigos de aportantes a las campañas locales e incluso medios de comunicación, que terminan ganado una y otra vez las licitaciones y concesiones, a veces flojitas de papeles como pasó durante la gestión de Facundo López . 

Hay un nombre en particular se repite a través de las gestiones y se caracteriza por poner un huevo en cada canasta.

A boca de jarro un prominente empresario local deschavó los aportes que Pascual Mammoliti, el empresario que hundió el "Titanic" estaría realizando a la campaña de la edil del PRO Eugenia Vallota, la vocera de los intereses del autodenominado "único diario de la ciudad" en el Concejo Deliberante.

La relación de este empresario con la obra pública necochense se retrotrae a la década del 90'. Mammoliti supo ganarse su lugar de lujo en el reparto durante el gobierno de Julio Municoy y el entonces senador "Puni" García.

Años más tarde, con su empresa insignia, Edificadora Tauro S.A., fue beneficiado en las licitaciones por los barrios del Plan Federal en toda la provincia durante el gobierno de los Kirchner, de quienes también fue aportante para sus campañas electorales. 

Comprando materiales de mala calidad y terrenos baratos no aptos para la construcción de viviendas, cumplió el sueño del pibe adquiriendo algo más de 10.000 hectáreas en la zona de Energía y la Dulce, usando todo tipo de testaferros y sociedades como COVINE, De la Garma S.R.L., JCV Mammoliti y Don Pedro Navarra, titulares de los campos de la zona. 

Durante la gestión de Daniel Molina en el año 2007, fue protagonista de un escándalo nacional cuando a pocos meses de entregadas las viviendas a sus flamantes propietarios el barrio del Plan Federal 6 se hundió literalmente.

En el terreno donde se construyeron esas viviendas existían los silos subterráneos de la Junta Nacional de Granos y estas cavas fueron rellenadas con basura, autos viejos, gomas y elementos contaminantes.

A los pocos días, en conferencia de prensa y a través de comunicados oficiales, el entonces intendente Molina rodeado de funcionarios y concejales, entre los que se encontraba Alberto Esnaola, anunciaba que Tauro SA asumía la responsabilidad de lo sucedido y correría con los gastos de reparación de aquellas viviendas sin riesgos estructurales y la reconstrucción de las 32 viviendas más afectadas. Nos engañaron como a unos niños.

Tiempo después se anunció con bombos y platillos que el gobierno nacional enviaba a Necochea los fondos para la reconstrucción del Barrio Titanic, denominado 6 bis. Aparecían en escena las fotos de Horacio Tellechea junto a Roberto Porcaro como los “gestores” del milagro. Se le entregó sin llamado a licitación previa la construcción de las viviendas.

Bajo el manto protector de María Eugenia Vidal, Pascual Mammoliti fue premiado con la licitación para la construcción del barrio ubicado en 98 y 83 por un total de 108 millones de pesos.

Hecha la ley, hecha la trampa

Si bien los partidos políticos están obligados por ley a presentar bajo declaración jurada a sus aportantes y los fondos que manejan, los bajos niveles de transparencia y de rendición de cuentas son una constante. 

 La larga lista de malas prácticas generó una enorme brecha entre lo que marca la ley y su cumplimiento efectivo y todo hace prever que los abusos se siguen repitiendo.

Como dato sobresaliente para tener en cuenta, más del 90 por ciento de las contribuciones declaradas se hacen en efectivo, lo que impide saber si tienen o no un origen ilegal. 



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