Necochea

De la teoría del "garche" al lenguaje moderno: candidatos a la caza del voto jóven

 El voto joven es un botín codiciado por la dirigencia política pero al mismo tiempo les es esquivo. La banalización y menosprecio al joven elector quedaron plasmados de manera burda por los dichos de la precandidata del Frente de Todos Victoria Tolosa Paz y su teoría del "garche".

En las primarias de septiembre el 50 por ciento del padrón electoral es menor de 40 años y el 30 por ciento menor de 30. En la provincia de Buenos Aires votarán por primera vez aproximadamente 335 mil personas entre 16 y 17 años.

El desafío de los candidatos es captar la atención de quienes no quieren escucharlos y que no encuentran en los discursos de campaña un reflejo cabal de la situación por la que transitan los jóvenes al día de hoy. 

La teoría del "garche" de Tolosa Paz, la candidata de Cristina Kirchner y Alberto Fernandez, apuntó a una franja privilegiada, poco afectada por la crisis económica y social, agravada por el mal manejo de las restricciones frente al coronavirus; apuntó a los "cabeza de termo".

La cuestión de ganar el respaldo de votantes jóvenes expone, quizás como pocas otras expresiones de la campaña, no solo las limitaciones de este proceso electoral, sino también las del manejo del discurso y el desconocimiento de las diferentes plataformas de comunicación y sus características particulares.

Los precandidatos vernáculos no son ajenos a esta condición y en su afán por ganar la voluntad de una juventud descreída de la política fuerzan un acercamiento mostrándose rodeados de juventud y lanzando una batería de propuestas que por el uso incorrecto del discurso y sus canales de comunicación no llegan a su destinatario. 

Este fenómeno se da incluso aquellos candidatos que por su edad podrían lograr una identificación con el joven elector, pero no pueden romper la barrera impuesta entre la política y los vecinos. Un ejemplo corto y claro fue el mensaje enviado por los jefes de campaña de una candidata de "Juntos" que destaca  "que habla un lenguaje moderno y adaptado a los tiempos que corren". 

Los investigadores Shila Vilker, de la consultora Trespuntozero analizaron las particularidades del electorado de 16 a 25 años y  se diferenciaron  "cuatro sensibilidades juveniles" a la hora de describir las maneras de ser joven en la Argentina actual.

En ese sentido enumeró "la lógica antisistema" de los jóvenes definidos como libertarios; "los jóvenes atravesados por la matriz ecológica, feminista y contraheteronormativa"; un arquetipo juvenil "de clase media baja del conurbano"; y finalmente "el joven desinteresado", sin consumo de medios, desinformado sobre la actualidad política y al mismo tiempo usuario activo en las redes. 

Dando un vistazo a los guiños de los precandidatos de las diferentes expresiones políticas a los jóvenes, se llega a la inevitable conclusión de que  "no le están hablando a nadie" de esa franja etaria.

Sin embargo la falta de interés en los vaivenes de la política no implican apatía total por el mundo que los circunda, la rebeldía y la transgresión propia de los jóvenes impulsan cada día más causas y acciones para promover derechos individuales, el cuidado del medioambiente y el compromiso contra la violencia de género . 

Como dato final se puede aportar que el 20 por ciento de los electores entre 16 y 17 años concurren a emitir su voto, que llamativamente coincide con los mayores de 70 que no están obligados por la ley electoral.

Publicar un comentario

0 Comentarios