sábado, 9 de octubre de 2021

Semana agitada para Alberto Esnaola, el monje negro del radicalismo

 


Desde hace casi dos décadas la política necochense ha tenido como protagonista a Alberto Esnaola detrás de cada operación política destinada a desgastar a sus oponentes circunstanciales. Un denunciador serial que en los mandatos cumplidos como concejal dejó como legado la cancha muy embarrada pero poca y nada producción legislativa.

Esnaola estuvo detrás de la destitución de Horacio Tellechea, a quien la justicia absolvió de culpa y cargo, promovió una causa contra Roberto Porcaro y José Luis De Gregorio involucrándolos en la causa conocida como "Ruta del dinero K", la justicia federal desestimó los cargos; junto a José Maria Campagnolli  impulsó una acción penal de oficio contra el juez federal Bernardo Bibel acusándolo de  "anómalo accionar" y de archivar “de manera arbitraria" la causa por supuesta dádiva de 1 millón de dólares para otorgar la concesión de Sitio 0 en Puerto Quequén.

"Militante rentado" desde sus épocas en la Franja Morada, abogado de profesión,  no se le conoce otra fuente de ingresos más que la política o al menos es lo que indica su historial laboral en AFIP; miembro honorífico de la cofradía de los patriarcas que desde el 83' son amos y señores del radicalismo necochense que bajo su mando y dirección ha conocido más derrotas que alegrías. 

Sin retrotraernos demasiado en el tiempo, desde el año 2011 que la Unión Cívica Radical no presenta un candidato a intendente y ha sido furgón de cola del peronismo de Gerónimo Venegas, llegando a perder su representación en el Consejo Escolar y a contar con un bloque unipersonal, lejos de la mayoría automática que supo ostentar. 

Esta semana el monje negro radical sumó un nuevo revés. María José Cabretón, militante formada en las filas de la Juventud Radical y vicepresidenta del Comité Emiliano Abásolo presentó su renuncia al cargo ante el plenario partidario en una carta escrita de puño y letra. Lo hizo a través de un grupo de Whatsapp ya que según hizo notar ese órgano "no se esta reuniendo".

Cabretón apuntó directamente a la cabeza de Esnaola como único responsable de su alejamiento: "en diferentes medios de comunicación por parte del actual presidente (Alberto Esnaola), se ha faltado el respeto a afiliadas y hoy y en otras oportunidades a una concejal de la UCR".

Haciendo honor a su conciencia de género y una incuestionable ética partidaria, la dirigente radical fundamenta su decisión argumentando que "como militante y sobre todo como mujer no avalo dichas manifestaciones misóginas públicas, es por ello mi renuncia a partir del día de la fecha".

Hasta el momento "Beto" no emitió ninguna opinión al respecto, pero su operador de prensa le bajo el precio a la renuncia y lo trató como simples diferencias políticas. 

Esnaola Vs Zubillaga, un nuevo round

El concejal de Nueva Necochea, Bartolomé Zubillaga es desde hace un tiempo el blanco preferido de Esnaola. Desde un comunicado emitido en su calidad de presidente del Comité en el que se dirigía en términos despectivos y discriminadores al edil oficialista tomando en burla cuestiones tan sensibles como el bullying y la obesidad a acusarlo de beneficiar a su empresa con una deuda pendiente con el municipio.

"Todos mis bienes están declarados ante la AFIP, organismo que quiere saber cómo hiciste vos para comprar algo. No tengo testaferros, vivo de lo mío, mi viejo fue camionero y mi madre inmigrante italiana y llegué a lo que llegué gracias a sus enseñanzas. Lo que tengo siempre fue con mi propio esfuerzo y nunca viví del Estado" afirmó Zubillaga en un medio local.

También declaró que llevará al operador radical a la justicia y que pedirá un resarcimiento económico de 800 mil pesos, de los cuales una parte será donada a la Asociación de Lucha contra la Obesidad (ALCO).

Gonzalo Diez, el eterno candidato 

Con tal de garantizar la presencia del pollo de su huevo, Gonzalo Diez, en la general de noviembre, Alberto Esnaola y la vieja guardia radical, rompieron con la tradición democrática del radicalismo avasallando la potestad de los afiliados de elegir mediante el voto en una elección interna o por asamblea a los candidatos de la Unión Cívica Radical. 

Se aseguraron una victoria a lo Pirro y al igual que el Rey de Espiro  al final del camino el vencedor se dio cuenta que volvió solo a casa. Las urnas le dieron el triunfo pero los 800 votos que lo alejaron de Graciana Maizzani les dejaron bien claro que no tienen a los votantes agarrados de las gónadas y que una mujer sin más recursos que la militancia y las redes sociales, les hizo tambalear la estantería.


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